gótico
es una denominación del estilo artístico que se desarrolló
en Europa occidental durante los últimos siglos de la Edad Media, desde
mediados del siglo XII hasta la implantación del Renacimiento (siglo XV para
Italia), y bien entrado el siglo XVI en los lugares donde el Gótico pervivió
más tiempo. Se trata de un amplio período artístico, que surge en el norte de
Francia y se expande por todo Occidente. Según los países y las regiones se
desarrolla en momentos cronológicos diversos, ofreciendo en su amplio
desarrollo diferenciaciones profundas: más puro en Francia (siendo bien
distinto el de París y el de Provenza), más horizontal y cercano a la tradición
clásica en Italia (aunque al norte se acoge uno de los ejemplos más
paradigmáticos, como la catedral de Milán), con peculiaridades locales en
Flandes, Alemania, Inglaterra y España.
Arquitectura gótica
El estilo gótico se desarrolla en Europa, sucediendo al
románico desde la cuarta década del siglo XII hasta bien entrado el XVI.
Aunque el gótico sucede arquitectónicamente al románico del
siglo XII, lo cierto es que ambas arquitecturas responden a principios
inspiradores opuestos.
Como sostiene el gran experto Otto von Simson, con el gótico
se produce una de las más radicales rupturas estilísticas que han conocido la
arquitectura occidental.
La razón de tal revolución es el cambio de la mentalidad
medieval sobre el conocimiento y la verdad existente. Los siglos XII y XIII
contemplan la derrota del idealismo de Platón, defendido por San Agustín, que
fue la base filosófica de los siglos altomedievales. Desde estas fechas, se
recupera las filosofía basada en la preeminencia de los sentidos de
Aristóteles, intensamente defendido por personajes de la talla de san Alberto
Magno y santo Tomás Aquino.
Arte Gótico
El arte gótico se corresponde con la Baja Edad Media, a
continuación del románico. Es un período dinámico desde el punto de vista
socioeconómico, muy variado, con intensos contactos con Oriente a través de las
cruzadas y las rutas comerciales.
Se trata de un estilo artístico europeo con unos límites cronológicos
que oscilan aproximadamente entre el año 1140 y las últimas décadas del siglo
XVI, dependiendo del área geográfica.
Hoy día se considera uno de los momentos más importantes
desde el punto de vista artístico en Europa.
Fue un arte que se aplicó en el campo de la arquitectura
civil y religiosa, la escultura, las vidrieras, la pintura mural y sobre tabla,
los manuscritos miniados y las diversas artes decorativas.
Como en otras manifestaciones artísticas, la pintura gótica
española recibe influencias de las corrientes góticas europeas.
Desde el siglo XIII hasta el XVI se produce una evolución
que da lugar a tres variantes:
Pintura Franco-Gótica o Gótico Lineal
Pintura Italo-gótica o Gótico Internacional
Pintura Hispano-Flamenca
Escultura Gótica
La escultura gótica está caracterizada por el interés hacia
la naturaleza manifestado por los artistas.
Conserva el carácter monumental y grandioso de herencia
románica pero las figuras están dotadas de mayor expresividad, abandonando la
deshumanización. Las imágenes se comunican entre sí expresando sentimientos,
alegría, tristeza, dolor, etc., hasta llegar al patetismo en el siglo XV. Con
la escultura gótica reaparece también el retrato.
Este afán por la expresividad llevará al artista gótico a
interesarse por la anécdota y lo secundario, tratando en ocasiones lo satíricoe
incluso lo obsceno. En la escultura gótica se observa una progresiva liberación
del marco arquitectónico y un mayor naturalismo.
Existirá una escultura monumental. También adquiere gran
importancia la escultura funeraria, donde el retrato tiene un mayor realismo.
Podemos hablar de varias etapas en el desarrollo escultórico
del Gótico.
Durante el período protogótico destaca el conjunto del
pórtico de la Gloria, en España, atribuido al maestro Mateo y el pórtico real
de Chartres. Este primer periodo es de grandes composiciones , con escasos pliegues
en los ropajes.
El siguiente periodo es el clásico encontramos una tendencia
a la belleza ideal, a la ingenuidad y a la sencillez. Suelen ser conjuntos
narrativos que ocupan principalmente las portadas. Las figuras se hacen más
alargadas y aumentan las curvas, especialmente en los ropajes.
Como última etapa, nos encontramos con el periodo flamígero,
que se caracteriza por la utilización de la curva y la contracurva como
elemento decorativo. Con estas técnicas se consigue dar movimiento a las figuras.
La figura humana se hace más naturalista, convirtiéndose los rostros en
auténticos retratos. La escultura se hace totalmente exenta y se difunde la
estatuaria funeraria. En el relieve se introduce el paisaje hacia el siglo XV.



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