martes, 7 de abril de 2015

PINTURA GÓTICA FLAMENCA

PINTURA GÓTICA FLAMENCA

Las regiones que definimos como Países Bajos abarcan Bélgica y Holanda, así como lo que hoy constituyen las zonas más septentrionales de Francia. Durante el periodo histórico de la Edad Media todas estas zonas formaban una única unidad cultural a pesar de su diferencia idiomática y política. En cuanto a éste último punto, en el Condado de Flandes se hablaba neerlandés y era gobernado por el rey de Francia. La región de Hainault, que era francófona, pertenecía al Sacro Imperio Germánico, lo mismo que las zonas de habla neerlandesa de Brabante y Holanda.
Un primer momento en la pintura flamenca se da durante el gótico, llamándose gótico flamenco. También ha sido considerado como Renacimiento nórdico y prerrenacentista  Se trata de un gótico con influencias renacentistas  Los llamados primitivos  flamencos fueron los primeros en popularizar el uso de la pintura al óleo. Su arte tiene sus orígenes en la pintura de miniaturas del periodo gótico final
En Bélgica y Holanda llegando a un gran desarrollo por el nivel económico de Flandes. La burguesía será la que impulse la pintura en esta zona, y su carácter comercial hará que llegue a todos los puntos de Europa.
Se inspira en las pinturas miniadas, en el Gótico Internacional y algunos en la pintura Italo-Gótica. El detallismo y la minuciosidad serán características en esta pintura, siempre guardando proporción.




Utilizan la pintura al óleo, lo que permitirá un avance inmenso en la técnica de luces y sombras, el volumen y el colorido. El óleo permite corregir, por lo que las pinturas serán más perfectas. Desarrollan también gracias al óleo el estudio de las veladuras y transparencias en ropajes y vidrio. Sobre el óleo se pone una capa de barniz para proteger la pintura.
El soporte es la madera que se deja secar por completo para que no se abra, y sobre ella se aplica una capa de estuco o se coloca una tela ligera.

HANS MERLING “Desposorios de Sta. Catalina
Tema de “Sagrada Conversación” (Virgen hablando con santos)



La temática es muy variada, además de temas religiosos muchos inspirados por los Evangelios Apócrifos, se generalizan los retratos y los temas costumbristas. Son realistas, representan lo que ven, y muy aficionados a los interiores, aunque cuando pueden abren el horizonte e introducen paisajes de Flandes. Utilizan la perspectiva lineal que pone el punto de fuga en el horizonte de la pintura.



Utilización de detalles cotidianos, objetos de latón... a los que se suele dar un significado además simbólico ( ej. Lirio: virginidad; Vela encendida: presencia de Dios: influencia de nueva filosofía de Santo Tomás) Interés por el retrato fiel del personaje representado



Presencia del “donante”, a veces aparece en actitud de oración, pero con el mismo tamaño de la escena principal Ensayos de perspectiva, aprovechando recursos como las líneas del suelo Fondos: planteamiento demasiado minucioso: especie de visión microscópica poco científica-Ambientan las escenas religiosas en espacios y vestuarios del s. XV-Planteamiento de la luz que normalmente entra por alguna ventana del cuadro
Van Eyck: virgen del canciller


Hay una gran armonía compositiva en las obras, con perfecta distribución de las masas y de las figuras.
El óleo les permite estudiar el volumen, especialmente en los pliegues de los ropajes, y con el uso de tonalidades también en los cuerpos. Representan los paños en forma de zig-zag, con plegados amplios y quebrados. Las figuras aparecen enfundadas así en ampulosos trajes de paños amplios. También estudian los brocados: el oro y el terciopelo.

En la pintura religiosa destacan los retablos, dípticos y trípticos.


La superior: tema poco frecuente. Dios padre, sentado en trono junto a Virgen y San Juan

Hay varias etapas en esta pintura:
1ª Generación (finales del XIV hasta mediados del XV): Maestro de Flémalle o Robert Campin, Hubert Van Eyck, Jan Van Eyck, Roger Van del Weyden y Dieric Bouts.

 





“La Virgen y el Niño”. Muestra a la Virgen María de pie amamantando al Niño. De nuevo encontramos el fondo de decoración de brocados como en el caso de La Verónica.











Merode Altarpiece  de Robert Campin
es una obra sobre tabla pintada por Robert Campin y ayudante. Está datada de la época entre 1425 y 1430. Se trata de tres tablas: una central y dos laterales. La tabla central que recoge la escena de la Anunciación con el ángel Gabriel a la izquierda y la Virgen María a la derecha



2ª Generación (segunda mitad del siglo XV): Hans Memling, Gerard David y Hugo Van der Goes.

Adoración de los Magos de Gerard David


Adoración de los Magos Ubica la escena en las ruinas de un palacio. Los magos se representan ya de una forma que se convertirá en tradicional en la pintura europea: simbolizan las tres edades del hombre (juventud, madurez y ancianidad), así como los tres continentes conocidos Representa a San José como un hombre anciano, al igual que se venía haciendo tradicionalmente siguiendo las narraciones apócrifas. El simbolismo lo encontramos en el palacio en ruinas en el que se ubica la escena, que puede referirnos al palacio del Rey David o a la caída sinagoga. Algunos han querido ver en el personaje situado a la izquierda y que mira al espectador un autorretrato de Gerard David.





Enlace con el Renacimiento (principios siglo XVI): El Bosco y Joachim Patinir.




Cristo cargando con la Cruz.
 Ya en sus primeros trabajos El Bosco muestra su genialidad como retratista, realizando con maestría el retrato psicológico en este caso de las turbas que acompañaban a Jesús hacia el Calvario. Muecas, fealdad, odios, venganzas y en el centro un Cristo aplastado por el madero y martirizado por dos trozos de madera con clavos que cuelgan de su cintura y golpean sus tobillos y sus pies; ésta fue una licencia muy utilizada por los pintores holandeses de su época. En la base de la tabla vemos al mal ladrón llevado hacia el suplicio mientras que el buen ladrón cae de rodillas ante un sacerdote, también esta licencia la veremos repetida más adelante en uno de los reversos de las hojas del tríptico









En España encuentra un amplio campo de desarrollo y los artistas serán fieles seguidores de los maestros de Flandes, aunque hay una mayor simplificación en la elección de colores y un menor detallismo. Los paisajes también serán menos minuciosos, así como el estudio de la perspectiva que sitúa la línea del horizonte en un punto demasiado alto.

Los pintores españoles de la corriente gótico flamenca sí son más expresivos que sus maestros de Flandes rozando a veces lo caricaturesco, y la temática es eminentemente religiosa.

Hay muchas obras anónimas, los autores conocidos se agrupan en varias escuelas:

Escuela de Castilla: Fernando Gallego, Jorge Inglés y Juan de la Ponce.

Escuela Levantina y Catalana: Lluis Dalmau, Jaime Huguet (en Cataluña), Jacomart y Joan Rexach (en Valencia).


la Escuela Aragonesa: Bartolomé Bermejo

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